En plazos largos, la mayor parte del capital generado aparece en los últimos años, no en los primeros. Wonder Fiz separa aporte de rendimiento para que se vea ese reparto sin tener que estimarlo a ojo.
Por qué conviene mirar el interés compuesto con Wonder Fiz
Otras herramientas muestran una curva y un número final. Acá se ve de dónde sale ese número: qué aporte pesa, en qué año se dispara la capitalización y qué pasa cuando la tasa deja de ser fija.
Los gráficos limpios asumen un rendimiento constante que casi nunca ocurre. La herramienta permite trabajar con secuencias variables y comparar el resultado con una tasa media equivalente.
Aumentar la aportación al final del periodo mueve poco la aguja. Reinvertir los rendimientos durante todo el recorrido es lo que sostiene el crecimiento. El simulador deja ambas cosas lado a lado.
Wonder Fiz no estima cuánto vas a ganar ni sugiere dónde invertir. Solo modela cómo se comporta el interés compuesto bajo los supuestos que vos definís: tasa, plazo y periodicidad.
Un punto porcentual de comisión anual pesa distinto a diez años que a treinta. Se puede activar ese descuento y ver cómo se desplaza la curva final sin rehacer el cálculo.